Día 1: La vida comienzaEl óvulo fecundado por el espermatozoide ha dado lugar a una vida nueva, con una identidad genética propia que combina los cromosomas de la madre y el padre.
En el primer día el ser humano es un pequeñísimo organismo viviente que pesa tan sólo 15 diez millonésimas de gramo. Esta primera célula es un ser humano con identidad propia y con una composición genética distinta de la de su madre. En esa primera célula se encuentran todas las cualidades genéticas del individuo, que van a desarrollarse progresivamente.
"Desde el momento mismo de la fecundación, desde el instante en que a la célula femenina le llega toda la información que se contiene en el esermatozoide, existe un ser humano" Profesor Jeròme Lejeune. Catedrático de Genética de la Sorbona.
Semana 3: tomando formaEl núcleo de la nueva célula ha iniciado su veloz división rumbo a la formación de los órganos.
Semana 5: asoma un cuerpoAparecen los primeros signos de un cuerpo:
la cabeza con sus ojos, el tronco y las extremidades inferiores (en forma de una "cola") y las superiores.
Semana 61/2: alimentando el desarrolloEl bebé, gracias al desarrollo de la placenta de la madre,sigue con el desarrollo de su cerebro,su espina dorsal y su sistema circulatorio.

Semana 8: corazón y extremidades
Impresionante fotografía de un bebé de ocho semanas.
Se puede apreciar el desarrollo de su cerebro, de su corazón (al centro del abdómen) y sus extremidades.
Semana 8: detalleEste detalle de un bebé de 8 semanas muestra hasta qué punto se encuentran desarrollados sus pies.
Semana 11: "nadando" dentro de la madre
El organismo de la madre ha desarrollado una gran masa de líquido amniótico para asegurar la nutrición del bebé en crecimiento.
Semana 11: por dentro
El bebé sigue con su crecimiento protegido por el vientre materno.
Semana 16: un rostro
En esta etapa del crecimiento del bebé es posible ver el desarrollo del rostro con sus detalles: párpados, cejas, nariz, boca y orejas.
Semana 18: todo listo
Todos los órganos y detalles del bebé están listos.
En adelante, sólo le queda aumentar de talla y peso hasta abandonar el vientre materno y enfrentarse a una nueva vida en el mundo exterior.

